viernes, 24 de septiembre de 2010

España en 1876

Uno de los problemas más graves de la vida española era la existencia de un número creciente de partidos políticos, lo cual dificultaba la tarea de los gabinetes, porque ningún partido era suficientemente fuerte. Cánovas fue un admirador del sistema británico, en el que se confrontaban dos partidos: uno en el poder y otro en la oposición. Ese le parecía el ideal.

Cánovas formó el partido conservador y consiguió con extraordinaria habilidad que en torno a Sagasta -uno de los revolucionarios de 1868- se agrupasen las fuerzas de la oposición en el partido libertal. Incluso los nombres de los dos partidos, conservador y liberal, coincidían con los ingleses. Leal con su propio sistema, Cánovas tras un periodo de gobierno dejó paso a Sagasta. A esta alternancia se le llamó "turno", el cual no dejó de ofrecer tensiones. Pero cuando murió prematuramente Alfonso XII, en 1885, Cánovas y Sagasta se comprometieron en el Pacto del Pardo a continuar su apoyo comibnado a la monarquía.
(Ciencias Sociales, Vicens-vives)

domingo, 2 de mayo de 2010