Sensación de suciedad, de impureza. Una corriente de vísceras rodando por la piel hasta el suelo, empantanando todo el campo de visión. El tacto está sobreexcitado; el paladar, reseco. Se repiten los restos de la última comida, mal digerida debido a las prisas con las que fue ingerida.
-¿Me pasas la sal?
-...
-Bueno, ¿y qué tal te ha ido el día?
-Dame más vino. Mal.
-¿Mal? Jo... ¿y eso?
-No he hecho nada. No he avanzado nada. Sólo he dado vueltas y más vueltas.
-¿Vueltas a qué?
-A nada.
-Pero... algo habrás hecho.
-Nada.
-Jo...
-...
-¿No me cuentas nada?
-No hay nada que contar. Un día igual que el resto. Todos son iguales.
-Alguna diferencia habrá...
-No.
-¡Joder, ya basta! ¡No soporto esa actitud! ¿Me escuchas? ¡Estoy harto!
-...
-¡¡¡HARTO!!!
-No seas histérico... ya te vale, tanta agresividad mal canalizada.
-¡¡¡NO ESTOY AGRESIVO!!! ¡JODER! Intentaba ser amable, hablar de algo... ¡tú nunca me cuentas nada!
-Nunca te cuento nada...
-Siempre lo mismo, ¡lo mismo de siempre! Comer, dormir, follar, gritar, ver esa mierda que taaanto te divierte a ti, ¡ya basta! ¡Estoy harto de ti!
-Anoche no parecías tan harto. Más bien lo contrario.
-¿Eh? ¡¡Que te JODAN, JODIDO IMBÉCIL!! LA HAS CAGADO, ¿COMPRENDES? ¡¡¡ACABAS DE MANDARLO TODO A LA MIERDA!!!
-Je... ya será para menos.
-¡Me largo!
-No.
-¡He dicho que me largo!
-Y yo he dicho que no. Tú te quedas.
-No vas a impedírmelo, si es lo que pretendes decir.
-No es eso lo que he dicho. Pero lo diré, si es necesario.
-¡Apártate, no me toques! ¡NO!
-Je, je... Mira, mira cómo te has puesto. Toca, toca la comida... ¿ves cómo resbala? ¿ves cómo gotea? ¿escuchas su sonido? Ahora por la cara... tápate los ojos, adelante, si no quieres mirar. Te estás poniendo perdido igualmente. ¿Te apetece beber algo? ¿Te traigo un vaso de agua? También puedo cortarte un poco de melón... está fresquito, te gustará. ¿Quieres un poco? Te sentará bien. Traga, traga... otro trocito para ti... vamos, trágatelo todo, no dejes nada...
-¡¡¡Te odio, te odio, te od... gghhhgggggdddggg... dgggg... dgg... gggggddhgghhhg.... dgggh...
-Pero no vomites, no... ¿por qué haces eso? Ven, no te preocupes que te lo vuelvo a meter, no te costará nada... ¿ves cómo puedes hacerlo? Es fácil. Y ahora a ver si te estás calladito un rato, ¿vale? Estoy intentando relajarme. Esto es importante para mí.
martes, 2 de junio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Coge las almas, mueve sus hilos. Recordarás lo anterior y sabrás que cada detalle valía. Ya nada es vacío... : ) Todo cobra esencia.
Publicar un comentario