...le permitían observar los lugares a lo largo de diferentes momentos de tiempo, siempre a través de los ojos de alguien que hubiera estado ahí y participase de aquella acción concreta.
Podía entrar y salir a su antojo, aunque le estaba vedado interactuar. Al menos en teoría, ya que ella continuamente intenta violar esa norma y modificar a su antojo los eventos sucedidos.
No obstante, esas deformaciones de los hechos sólo se aplican en el registro de memoria del sujeto invadido. Y lo que es peor - si el sujeto en cuestión posee una fuerte voluntad, las alteraciones se expandirán a más velocidad y podrían, incluso, llegar a suplantar a la realidad en el recuerdo de los que estuvieron allí (en aquella acción concreta).
...o al menos eso es lo que me contaron, claro.
viernes, 29 de mayo de 2009
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